Blog de traducciones al castellano de textos selectos en lengua alemana
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lunes, 29 de octubre de 2012
Día de otoño - Rainer Maria Rilke
Día de otoño
Señor: ya es la hora. Muy largo fue el verano.
Tiende tu sombra en relojes solares
y deja que los vientos corran sobre el campo.
Ordena plenitud en los frutos tardíos;
concédeles aún dos jornadas australes,
ínstalos hacia su culminación y caza
una última dulzura en el pesado vino.
Quien ya no tiene casa no la construirá.
Quien ahora queda solo irá así largo tiempo,
y velará, leerá y escribirá cartas extensas
e inquieto vagará aquí y allá
por alamedas, cuando las hojas broten.
Herbsttag
Herr: es ist Zeit. Der Sommer war sehr groß.
Leg deinen Schatten auf die Sonnenuhren,
und auf den Fluren laß die Winde los.
Befiehl den letzten Früchten voll zu sein;
gib ihnen noch zwei südlichere Tage,
dränge sie zur Vollendung hin und jage
die letzte Süße in den schweren Wein.
Wer jetzt kein Haus hat, baut sich keines mehr.
Wer jetzt allein ist, wird es lange bleiben,
wird wachen, lesen, lange Briefe schreiben
und wird in den Alleen hin und her
unruhig wandern, wenn die Blätter treiben.
*Mi traducción castellana de este famoso poema de Rilke está dedicada a Robert Hölzel quien, en conexión con el poema de Dieter Leisegang "En soledad y solo", me llamó la atención sobre este de Rilke, al que Leisegang hace referencia.
lunes, 3 de septiembre de 2012
Canción - Rainer Maria Rilke
Canción
Tú, a quien no confieso que en la noche
me acuesto llorando,
cuyo ser me adormece
como una cuna,
tú, que no me dices
si no duermes por mí:
cómo podríamos sobrellevar
esta grandeza
sin mitigarla en nosotros.
— — — — — — — — — — — — — — — — — —
Mira a los amantes
tan pronto se declaran sus sentimientos
comienzan a mentirse.
— — — — — — — — — — — — — — — — — —
Tú haces mi soledad. Sólo a ti puedo cambiarte.
Eres tú un momento, luego es otra vez un ruido ajeno
o una fragancia sin poso.
Ay, la que fue entre mis brazos, toda, la perdí
pero tú, siempreviva, renaces y renaces:
porque no te retuve permaneces para siempre.
Lied - Rainer Maria Rilke
Du, der ichs nicht sage, daß ich bei Nacht
weinend liege,
deren Wesen mich müde macht
wie eine Wiege,
du, die mir nicht sagt, wenn sie wacht
meinetwillen:
wie, wenn wir diese Pracht
ohne zu stillen
in uns ertrügen ?
— — — — — — — — — — — — — — — — — —
Sieh dir die Liebenden an,
wenn erst das Bekennen begann,
wie bald sie lügen.
— — — — — — — — — — — — — — — — — —
Du machst mich allein. Dich einzig kann ich vertauschen.
Eine Weile bist du's, dann wieder ist es das Rauschen,
oder es ist ein Duft ohne Rest.
Ach, in den Armen hab ich sie alle verloren,
du nur, du wirst immer wieder geboren:
weil ich niemals dich anhielt, halt ich dich fest.
martes, 4 de enero de 2011
Rainer Maria Rilke (1875 – 1926)

Si al menos una vez se hiciera un gran silencio
Si al menos una vez se hiciera un gran silencio.
Si lo casual y aproximado que presencio
callara y esta risa cercana,
o el ruido, que de mis sentidos mana,
no me impidieran despertar en la mañana -:
Entonces, de buen grado, yo ya te pensara
de mil formas diversas para bordearte
y poseerte (tan sólo a una sonrisa de distancia)
y así con toda mi entregada vida a ti darte
las gracias.
Wenn es nur einmal so ganz stille wäre
Wenn es nur einmal so ganz stille wäre.
Wenn das Zufällige und Ungefähre
verstummte und das nachbarliche Lachen,
wenn das Geräusch, das meine Sinne machen,
mich nicht so sehr verhinderte am Wachen -:
Dann könnte ich in einem tausendfachen
Gedanken bis an deinen Rand dich denken
und dich besitzen (nur ein Lächeln lang),
um dich an alles Leben zu verschenken
wie einen Dank.
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